La música sobrevive porque alguien la cuida. Este archivo también: aquí contamos quién decide qué se publica, con qué criterios, con qué fuentes y con qué salvaguardas.
No clasificamos por fama ni por época, sino por el papel que cada quien cumple en la cadena de transmisión. La categoría no es un ranking: describe una función.
Prácticas que siguen sonando en comunidad: no repertorio de museo, sino música presente.
Se reconoce por: fandangos, ruedas y fiestas que siguen ocurriendo; escuelas donde se transmite.Portadores y maestros que sostienen una herencia y la entregan a la siguiente generación.
Se reconoce por: el reconocimiento de su comunidad y la transmisión documentada (discípulos, talleres).Autoras y autores cuya obra fijó un repertorio y redefinió lo que una canción podía decir.
Se reconoce por: obras que otros interpretan como repertorio; reconocimiento crítico o académico.Quienes reciben la herencia, la transforman y la devuelven al presente sin traicionar su raíz.
Se reconoce por: linaje declarado y diálogo o colaboración con los portadores de la tradición.Investigadores y recopiladores que grabaron y documentaron lo que el olvido iba a llevarse.
Se reconoce por: grabaciones de campo, archivos, cancioneros y transcripciones publicadas.De mayor a menor peso:
El portal solo muestra lo verificado. Las propuestas de la comunidad —que pronto podrán sugerir linajes y conexiones— entran «en revisión»: la comunidad propone, la curaduría verifica.
Cuando una ficha de artista pasa por una investigación con fuentes, lleva el sello «✓ Ficha revisada por la curaduría» con la fecha de la última revisión. Una ficha sin sello no es una ficha falsa: es una ficha que aún espera su turno de investigación.
Para guardianes comunitarios vivos buscamos la validación del propio portador o de su comunidad antes de publicar linajes que los involucren. Cualquier persona puede pedir corrección —o el retiro de datos personales no públicos, que se atiende sin discusión.
A quienes ya fallecieron les debemos dignidad y exactitud: en las tradiciones se les nombra en memoria, con sus años de vida y sus hechos con fuente. Su familia o su comunidad puede pedir correcciones por el mismo canal, con la misma prioridad.
Un consejo curatorial —la curadora fundadora como editora responsable, junto a musicólogos y portadores de tradición invitados— revisa las categorías, verifica los linajes y resuelve los casos difíciles. Las decisiones se toman por consenso y quedan registradas. La carta de gobernanza completa (criterios, fuentes y procedimientos en detalle) está disponible para quien la solicite por el formulario de abajo.
Si algo sobre ti, tu comunidad o tu tradición está mal contado, dínoslo. Respondemos en un máximo de 15 días y las correcciones quedan registradas públicamente.